Ahora miren hacia arriba, a las cuatro puertas, una en cada entrada: este, oeste, sur y norte. Se terminaron en abril de 1986 y fueron financiadas por la asociación de comerciantes del barrio chino, que esperaba que el barrio llegara a estar a la altura de Yokohama y Kobe. Los materiales procedían de Fuzhou, en China, las tejas del tejado son chinas y las construyeron artesanos locales. Las puertas este, norte y sur miden cada una 9 metros de alto y 9 metros de ancho, mientras que la puerta oeste mide 9 metros de alto y 4 metros de ancho. Las puertas siguen los principios del feng shui. En sus cara posterior, deidades guardianas protegen cada entrada: el Dragón Azul en el este, el Tigre Blanco en el oeste, la Tortuga Negra, una tortuga enroscada con una serpiente, en el norte, y el Ave Bermellón en el sur. La caligrafía que reza Nagasaki Shinchi Chinatown en la puerta norte fue escrita por Wang Zhen, entonces presidente honorario de la Asociación de Amistad China-Japón. El empedrado del cruce se realizó con la colaboración de la provincia de Fujian, región hermanada con Nagasaki. Las fiestas son igual de llamativas. El famoso Festival de las Linternas de Nagasaki comenzó como las celebraciones de la Fiesta de la Primavera que organizaban aquí, en el barrio chino, los chinos de ultramar, y hoy ilumina toda la ciudad cada invierno. Durante el Festival del Medio Otoño, linternas amarillas con forma de luna llena decoran las calles, pues en China la luna llena representa la unión familiar. Y en cuanto a la comida, los favoritos locales son el guiso de fideos champón, el sara udon y el kakuni manju, panecillo al vapor con panceta de cerdo tierna braseada.