Bienvenidos a la colina de Nishizaka en Nagasaki, sede del Museo y Monumento de los Veintiséis Mártires. No se trata de una colina con una bonita vista y una historia agradable. Es el lugar donde, el 5 de febrero de 1597, veintiséis cristianos fueron ejecutados por orden de Toyotomi Hideyoshi, el principal ministro imperial de Japón. El museo y el monumento se construyeron aquí en junio de 1962. Marcan cien años desde que la Iglesia católica canonizó a los mártires, lo que ocurrió en 1862. El conjunto está gestionado por la Compañía de Jesús. Mientras camina, verá una larga escultura de bronce en la plaza, una iglesia y un museo que reúne cartas, pinturas y objetos de la larga historia del cristianismo en Japón. En las próximas paradas le contaré quiénes eran los veintiséis, por qué fueron traídos a Nagasaki, qué intentaron expresar el artista y los arquitectos en metal y azulejo, y cómo esta colina se relaciona con tres siglos de adversidad y fe. Tómese su tiempo aquí. Este lugar recompensa un ritmo pausado.