La orilla sur es la mejor base para este viaje y no es casualidad: desde Southwark-Bankside llegas andando en menos de veinte minutos a Borough Market, cruzas Tower Bridge, paseas por Bankside y te plantas en Westminster cruzando el puente, sin encadenar metros. La zona es central sin ser agobiante, y tiene cuatro estaciones a mano —Waterloo, London Bridge, Southwark y Blackfriars—, así que moverse en grupo es sencillo y las vueltas de noche son cortas.
Zonas prioritarias, por orden: primero Southwark-Bankside, entre el mercado y el río, con hoteles boutique y cadenas de gama media que mantienen el presupuesto en la franja media; segundo Waterloo y Lower Marsh, algo más tranquilo, con su calle de mercadillo y cafés; y tercero Westminster-St James's, si prefieres despertarte a un paso de la abadía, con precios más altos y más ambiente turístico. Reserva con antelación: mayo es temporada alta y los festivos británicos llenan la ciudad.
Notas
Al elegir hotel, mira sobre todo la distancia a pie a una estación de metro y la existencia de guarda-equipajes: en un viaje de dos noches con salida el tercer día, poder dejar las maletas por la mañana vale oro. Si vais tres o más personas, una habitación familiar o un apartamento bien comunicado suele salir mejor de precio que tres dobles.