Las dos grandes fuentes que ves no siempre estuvieron aquí con este diseño. Las originales fueron enviadas a Canadá y las actuales son obra de Sir Edwin Lutyens, terminadas en 1845 para honrar a los almirantes Jellicoe y Beatty. Originalmente, se instalaron fuentes para reducir el espacio disponible para grandes multitudes y así evitar revueltas, aunque hoy son solo un refrescante adorno. Ahora, dirige tu mirada a las esquinas de la plaza. Tres de los plintos tienen estatuas permanentes, pero el cuarto, en el noroeste, permaneció vacío durante 150 años por falta de fondos. Actualmente, este cuarto plinto es una de las plataformas de arte contemporáneo más famosas del mundo. Hasta septiembre de 2026, podrás ver la obra titulada mil veces un instante, de la artista Teresa Margolles, formada por cientos de moldes de rostros de personas trans y no binarias.