Tu historia en Hiroshima empieza en la Estación JR de Hiroshima, el principal nudo ferroviario de la ciudad, donde también tiene sus líneas la red de tranvías Hiroden. En cuanto llegues y te instales en tu hotel de la zona centro, deja las maletas y sacúdete el viaje. La hora del check-in es flexible este primer día, así que llega cuando te lo permita tu propio viaje y deja que la ciudad venga a ti. Hoy nada requiere prisas.
A finales de mayo Hiroshima suele ser templada y agradable, aunque los chubascos se vuelven más probables a medida que se acerca la temporada de lluvias, así que lleva una capa ligera y un paraguas compacto en la mochila. La ciudad es llana y fácil de entender, lo que la convierte en un primer contacto ideal. Si te queda energía antes de cenar, da un pequeño paseo hacia el centro para sentir la geografía del delta sobre el que se asienta Hiroshima, con sus ríos abriéndose en abanico hacia el mar Interior.
Esa sensación de agua y amplitud hará que los momentos de silencio en los lugares conmemorativos del Día 3 calen todavía más hondo. Tómate tu tiempo, refréscate y prepárate para una velada tan deliciosa como memorable.