Plitvice es mucho más que agua; es un refugio crítico para la biodiversidad europea. El oso pardo, símbolo del parque, habita en las zonas más profundas del bosque, junto a lobos, linces y gatos salvajes. En las aguas cristalinas, podrás observar truchas nadando con total tranquilidad, mientras que en el aire se han registrado más de 160 especies de aves. Para los botánicos, este es un paraíso con más de 1400 especies de plantas, incluyendo 55 tipos diferentes de orquídeas. Como dato práctico fundamental, recuerda que para proteger este ecosistema tan frágil, está estrictamente prohibido nadar en los lagos, recolectar flores o salirse de los senderos señalizados. El transporte dentro del parque, como los barcos eléctricos y el tren panorámico, está incluido en tu entrada y es la mejor forma de moverte respetando el entorno sin agotarte en las caminatas más largas de hasta 8 kilómetros.