Para entender Berlín, debemos viajar al año 1237, la fecha oficial de su fundación. En aquel entonces, no existía una sola ciudad, sino dos poblaciones hermanas separadas por el río: Berlín y Cölln. Si caminas hacia el área del Nikolaiviertel o Barrio de San Nicolás, estarás entrando en la zona residencial más antigua de la capital. El corazón del barrio es la Iglesia de San Nicolás, cuya estructura original de adoquines se remonta a 1230. Aunque este barrio fue prácticamente reducido a cenizas durante los bombardeos de 1944, la República Democrática Alemana decidió reconstruirlo entre 1981 y 1987 para celebrar el 750 aniversario de la ciudad. Es una especie de museo al aire libre donde las estrechas callejuelas medievales te ofrecen una tregua del tráfico moderno. Mientras caminas, busca el restaurante Zum Nussbaum, que funciona como taberna desde 1507, y siente por un momento cómo era la vida de los artesanos que dieron origen a esta gran urbe.