Entre los Pabellones de Primavera y Otoño se alza una estatua de Guanyin montada sobre un dragón. La leyenda explica por qué está allí. Según el relato, el bodhisattva Guanyin apareció una vez entre las nubes, montada en un dragón, y pidió a sus seguidores que construyeran su estatua exactamente con esa forma, colocada entre el pabellón de primavera y el de otoño. Se dice que la estatua que hoy se ve es el resultado. Es una leyenda, un relato de devoción, no un acontecimiento documentado, y forma parte de lo que da carácter a este lugar. Un templo construido para el santo marcial alberga también, en su centro, una figura apacible y compasiva. Frente a los pabellones encontrarán el Salón Qiming, un edificio grandioso y solemne. Su deidad principal es el Señor Guan, y también honra a Confucio, Yue Fei y Koxinga. Esa mezcla de un dios guerrero, un sabio y dos famosos héroes militares revela mucho sobre los valores que celebra este complejo.