Kreuzberg no siempre fue el barrio de moda que ves hoy. A finales del siglo diecinueve, era un núcleo industrial densamente poblado por la clase trabajadora. Tras la Segunda Guerra Mundial y la construcción del Muro de Berlín en 1961, esta zona quedó aislada por tres de sus lados, convirtiéndose en uno de los distritos más pobres del Berlín Oeste. Sin embargo, ese aislamiento y los alquileres bajos atrajeron a una mezcla explosiva de inmigrantes, especialmente de la comunidad turca, artistas y punks. Fue aquí donde figuras como David Bowie e Iggy Pop pasaron su tiempo, y donde el movimiento de ocupación de viviendas de los años 80 luchó por el derecho a la ciudad. Esa esencia rebelde sigue viva hoy en la fuerte comunidad local y en el rechazo a convertir el barrio en un simple parque temático para el turismo masivo.