Fíjate en las torres que rodean el edificio: los minaretes. Verás que hay seis de ellos, lo cual es extremadamente raro. Existe una leyenda muy divertida que dice que todo fue un error lingüístico. Supuestamente, el sultán le pidió al arquitecto unos minaretes de oro, que en turco se dice altin. Sin embargo, el arquitecto entendió alti, que significa seis, y construyó seis torres en lugar de las cuatro habituales. Esto causó un escándalo internacional porque en ese momento, solo la Gran Mezquita de la Meca, el lugar más sagrado del Islam, tenía seis minaretes. Para solucionar la controversia y que nadie lo llamara arrogante, el sultán Ahmed tuvo que enviar arquitectos a la Meca para construir un séptimo minarete allí y así mantener la jerarquía sagrada. Al entrar, recuerda que deberás quitarte los zapatos y guardarlos en las bolsas de plástico que te entregarán en la puerta para mantener la pureza de las alfombras.