Bienvenidos al set cinematográfico de Hobbiton, enclavado en las onduladas colinas verdes de la granja de la familia Alexander en Matamata. Te encuentras en un lugar que pasó de ser una simple granja de ovejas y ganado a uno de los lugares cinematográficos más icónicos de la historia. Fue en mil novecientos noventa y ocho cuando el director Sir Peter Jackson descubrió esta propiedad de mil doscientos cincuenta acres durante una búsqueda aérea de la Comarca perfecta [1, 2]. Al mirar los exuberantes pastos y el Paso de Gandalf, es fácil entender por qué sintió que este paisaje parecía como si los hobbits ya hubieran comenzado sus excavaciones. Hoy en día, esto no es solo una colección de accesorios de utilería, sino un pueblo vivo que te invita a dejar atrás el siglo veintiuno y sumergirte por completo en el mundo creado por J. R. R. Tolkien [1].