¡Hola! Es un placer saludarte. Te encuentras en uno de los lugares más extraordinarios del planeta: los Museos Vaticanos.[12] [13] Mientras caminas por estos pasillos, no solo recorres una galería de arte, sino siglos de historia de la Iglesia y la humanidad.[8] Todo comenzó hace más de quinientos años, concretamente en el año mil quinientos seis, cuando el papa Julio segundo decidió exponer una única estatua descubierta en un viñedo de Roma. Lo que hoy ves es un complejo inmenso que alberga aproximadamente setenta mil obras, aunque solo unas veinte mil están a la vista del público en un recorrido que se extiende por unos siete kilómetros. Estás en el centro espiritual y artístico de la Ciudad del Vaticano, el estado más pequeño del mundo, pero con una de las colecciones más grandes jamás reunidas por una sola institución. Prepárate para ver cómo el poder, la fe y la belleza se entrelazan en cada rincón.