Dominando el centro de la basílica se eleva el Baldaquino de San Pedro, una estructura de bronce de casi 30 metros de altura diseñada por Bernini. Como detalle curioso, se dice que gran parte del bronce utilizado se extrajo directamente del Panteón de Agripa por orden del Papa Urbano Octavo. Este dosel marca el lugar exacto de la tumba de San Pedro, situada varios niveles por debajo del altar mayor. Para moverte por este espacio sagrado, recuerda que el Vaticano mantiene un código de vestimenta muy riguroso: es obligatorio tener los hombros y las rodillas cubiertos en todo momento, tanto para hombres como para mujeres. Además, verás a los miembros de la Guardia Suiza, famosos por sus uniformes coloridos que, según la tradición, también fueron influenciados por los diseños de Miguel Ángel.