Bienvenido a la Plaza de la Rotonda, frente a uno de los edificios más asombrosos de la historia de la humanidad: el Panteón. Al mirar su imponente fachada, lo primero que notará es una inscripción en latín que menciona a Marco Agripa. Durante siglos, esto confundió a todos, haciéndoles creer que esta estructura databa del año veintisiete antes de Cristo. Sin embargo, la realidad es un gesto de humildad imperial: el edificio que ve fue reconstruido casi por completo por el emperador Adriano entre los años ciento dieciocho y ciento veinticinco después de Cristo, quien decidió honrar al constructor original manteniendo su nombre en el frente. Respire hondo y deje que la escala de estas columnas de granito gris y rosa, traídas desde Egipto hace casi dos mil años, le transporte al apogeo del Imperio Romano.