¡Hola! Te encuentras en uno de los rincones más icónicos y elegantes de la Ciudad Eterna. Frente a ti se despliega la monumental Escalinata de la Plaza de España, un prodigio arquitectónico que ha servido como punto de encuentro para romanos y viajeros desde el siglo dieciocho. Estás ante ciento treinta y cinco escalones tallados en travertino que parecen fluir como una cascada de piedra desde la iglesia de la Trinità dei Monti, allá en la cima, hasta la plaza donde te encuentras ahora. Este lugar es conocido como el salón de Roma por su atmósfera vibrante y su belleza escenográfica, que ha sido escenario de innumerables películas y desfiles de moda internacionales. Tómate un momento para orientarte: a tus pies está la famosa fuente de la Barcaza y, si miras hacia arriba, verás los dos campanarios de la iglesia francesa que corona la colina del Pincio. Prepárate, porque estás a punto de descubrir que cada peldaño aquí cuenta una historia de rivalidad, genio artístico y melancolía poética.