Una vez dentro, se encontrará en el Burgerzaal, o Salón de los Ciudadanos. Esta sala espectacular tiene casi 30 metros de altura y fue diseñada para ser el corazón de la ciudad. Mire el suelo bajo sus pies. Está caminando sobre enormes mapas de mármol de los hemisferios oriental y occidental, junto con un mapa de las estrellas del norte. Durante el siglo XVIII, estos mapas indicaban a cada visitante que Ámsterdam era el centro literal del universo. Sobre las puertas, encontrará esculturas que representan los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire, todos vigilando la sala. En un extremo, una estatua masiva de Atlas carga los cielos sobre sus hombros, simbolizando el alcance global de la ciudad. Un dato curioso: los mapas contienen regiones como Nueva Holanda, que ahora conocemos como Australia, mostrada justo cuando los exploradores holandeses la mapeaban por primera vez en 1644.