A lo largo de tu recorrido te encontrarás con varios gigantes. El más impresionante es la Torre Minčeta, el punto más alto de las murallas y el símbolo de la invencibilidad de la ciudad. Fue diseñada por arquitectos de renombre como Michelozzo de Florencia y el croata Juraj Dalmatinac, quienes le dieron su característica forma redonda y su corona gótica. Si decides subir sus escalones, estarás en el lugar desde donde ondea orgullosa la bandera de la libertad, conocida localmente como Libertas. Por otro lado, fíjate en la Fortaleza de Bokar, situada en el ángulo suroeste. Fue una de las primeras fortalezas tipo casamata en Europa, diseñada específicamente para defender la Puerta de Pile y el foso exterior con cañones. Arquitectónicamente, Bokar destaca por su armonía y funcionalidad, integrándose perfectamente con el acantilado rocoso. Te doy un consejo práctico muy importante: el recorrido por las murallas es estrictamente en sentido contrario a las agujas del reloj. Esto no es solo por orden, sino para que las vistas del mar y la ciudad se revelen ante ti de la forma más espectacular posible.