Bienvenido a Gravensteen, o como lo llaman los lugareños, el Castillo de los Condes. Se encuentra ante una de las fortalezas medievales con foso mejor conservadas de Europa, situada en la plaza de San Veerle, en el corazón de Gante [1], [2]. A diferencia de muchos castillos escondidos en colinas remotas, Gravensteen se asienta justo en medio de un bullicioso paisaje urbano [3]. Durante más de ochocientos años, sus gruesos muros de piedra caliza y sus sombrías torres han observado la ciudad, sirviendo como un símbolo de poder que ha visto a Gante transformarse de un centro comercial medieval a una ciudad vibrante y moderna [4]. Al mirar la puerta de entrada, imagine los siglos de caballeros, prisioneros y reyes que han cruzado este umbral desde que se pusieron los primeros cimientos.