Te encuentras en la entrada superior de una de las metrópolis más vibrantes del mundo antiguo. Al caminar por este suelo, estás pisando lo que fue el centro neurálgico del poder en la provincia romana de Asia. Éfeso no era solo una ciudad; era un puerto estratégico y un faro de cultura que albergaba a más de doscientas cincuenta mil personas en su época de mayor esplendor. Estás ubicado en la zona administrativa, cerca de la llamada Puerta de Magnesia, donde los magistrados y la élite daban forma al destino de la región. Desde aquí, iniciaremos un viaje cuesta abajo que te llevará desde los centros de justicia hasta las bibliotecas más impresionantes de la antigüedad. Imagina por un momento el murmullo de miles de ciudadanos en togas, el olor del incienso de los templos cercanos y el brillo del mármol blanco bajo el sol del mar Egeo.