Estás frente a uno de los paisajes más irreales del planeta. Pamukkale, que en turco significa literalmente Castillo de Algodón, es una maravilla situada en la provincia de Denizli, en la histórica región del Egeo. Desde el año mil novecientos ochenta y ocho, este lugar ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, no solo por su belleza visual, sino por su doble importancia como fenómeno natural y sitio arqueológico. Ante ti se despliega una colina de casi dos mil setecientos metros de largo y ciento sesenta metros de altura, cubierta por una capa blanca tan pura que desde la distancia parece una montaña nevada o una cascada congelada en el tiempo. Mientras escuchas esto, deja que la brisa te transporte a una época donde los emperadores romanos viajaban meses solo para sumergirse en estas aguas que hoy fluyen bajo tus pies.