Es imposible visitar Charleston sin detenerse frente a Rainbow Row, una serie de trece casas históricas de colores vibrantes en la Calle East Bay. Aunque hoy son el lugar más fotografiado de la ciudad, después de la Guerra Civil esta zona era casi un pantano urbano. Fue en 1931 cuando Dorothy Porcher Legge compró parte de estas casas y decidió pintarlas de rosa pastel para revitalizar el área, inspirando a sus vecinos a usar otros colores alegres. Continuando hacia el sur, llegarás a The Battery, un malecón defensivo que ofrece vistas espectaculares del puerto. Desde aquí puedes ver, a lo lejos en el horizonte, la silueta del Fuerte Sumter. Fue exactamente allí donde, el doce de abril de 1861, se realizaron los primeros disparos de la Guerra Civil estadounidense. Los residentes de Charleston se reunieron en este mismo malecón para observar la batalla, sin saber que aquel estruendo cambiaría el curso de la nación para siempre. Hoy, los cañones que decoran el parque White Point Garden sirven como recordatorio silencioso de ese pasado militar.