Bienvenido al Generalife, un lugar donde el aire mismo parece detenerse. Se encuentra en el Cerro del Sol, a poca distancia pero a un mundo de diferencia de las bulliciosas cortes administrativas de la Alhambra. Construido principalmente entre finales del siglo XIII y principios del XIV por los reyes nazaríes de Granada, esta era su almunia privada: una finca de recreo diseñada para el descanso. Al comenzar su caminata, note cómo el ruido de la ciudad se desvanece, reemplazado por el suave susurro de las hojas y el sonido constante y rítmico del agua fluyendo. Este era el refugio real supremo, un santuario donde los sultanes podían cambiar el peso de la corona por la paz de estos jardines.