Tu viaje por Hoi An no estaría completo sin probar su historia a través del paladar. El plato estrella de la ciudad es el Cao Lau, unos fideos gruesos de arroz que se sirven con cerdo y hierbas frescas. Lo curioso es que, según la tradición, el agua para cocinar los fideos debe extraerse únicamente de los antiguos pozos locales, como el pozo Ba Le, y mezclarse con ceniza de maderas específicas de las islas Cham cercanas para darles su textura única. Mientras continúas tu paseo hacia las orillas del río Thu Bon, observa los botes de remos decorados con ojos en la proa para guiar a los pescadores en la oscuridad. Te invito a que sigas explorando los callejones más estrechos; allí, lejos de las tiendas principales, descubrirás pequeños templos familiares y talleres de artesanos que guardan secretos transmitidos durante generaciones. Deja que tus sentidos te guíen por este laberinto de historia y color, porque en Hoi An, el pasado siempre está presente.