Si miras un mapa de esta avenida, notarás que la calle Yaowarat no es recta, sino que serpentea de manera orgánica. No es casualidad. Cuando el Rey Rama Quinto ordenó su construcción en el año 1891, la carretera siguió los antiguos senderos de los carros de bueyes para evitar expropiaciones masivas de tierras. Esta curvatura le otorgó el apodo de la Carretera del Dragón. El Gran Arco Chino en el Círculo de Odeón, cerca de donde te encuentras, representa la cabeza de este dragón mítico, mientras que la calle principal es su cuerpo. Pero el dragón no solo tiene forma, sino también brillo. Yaowarat es famosa por ser el centro del comercio de oro en Tailandia, albergando más de 130 joyerías. Un dato sorprendente es la pureza del oro tailandés, que suele ser del 96,5 por ciento, una pureza mucho mayor que la que encontrarás en Europa o América. Te recomiendo buscar la tienda Tang Toh Kang, la más antigua de la zona, fundada hace más de 140 años, que incluso alberga un pequeño museo en su sexto piso sobre las herramientas tradicionales de los orfebres.