Uno de los aspectos más fascinantes de este edificio es su enorme tejado inclinado, revestido con 36 000 paneles de mármol blanco de Carrara, traído directamente de Italia. Este diseño crea una plaza pública ascendente que puedes caminar libremente, una rareza en edificios de este tipo. Los arquitectos quisieron aplicar el concepto noruego de libertad de tránsito, permitiendo que cualquier persona suba hasta la cima para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad y las islas cercanas. Mientras caminas, fíjate en las texturas del mármol; algunas zonas son lisas, mientras que otras están talladas para evitar resbalones, un trabajo artístico realizado en colaboración con los artistas Kristian Blystad y Jorunn Sannes. Cerca del agua, también podrás ver la escultura flotante titulada She Lies de Monica Bonvicini, una estructura de acero y cristal que se mueve con las mareas y el viento.