Bienvenido al distrito de Higashiyama, el rincón donde el tiempo parece haberse detenido para proteger la esencia más pura de Japón. Estás en uno de los once distritos de Kioto, ubicado al pie de las colinas orientales que le dan nombre. Al caminar por estas calles empedradas, te rodea una arquitectura que sobrevivió milagrosamente a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, permitiéndonos hoy disfrutar de una vista casi idéntica a la que tenían los peregrinos hace cientos de años. Deja que el aroma a incienso y madera antigua te guíe mientras subimos por las pendientes. Este barrio no es solo un museo al aire libre, es el alma de una ciudad que fue capital imperial durante más de mil años, desde el año setecientos noventa y cuatro hasta mediados del siglo diecinueve. Prepárate para descubrir templos imponentes y callejones que guardan secretos de antiguos samuráis y geishas.