La historia moderna de la villa comienza entre 1909 y 1910, cuando se descubrió el gran salón de los Misterios. Los trabajos se realizaron con una concesión de excavación otorgada a un particular, un hombre llamado Aurelio Item, descrito como suizo. Durante un tiempo, el lugar incluso se llamó Villa Item, en su honor. Unos veinte años después, la labor se concluyó de un modo muy distinto. La Superintendencia de Pompeya, dirigida entonces por Amedeo Maiuri, llevó a cabo una excavación científica de toda la villa, cuyos resultados publicó en 1931. Al descubrir la casa en su totalidad, Maiuri sentó las bases de una interpretación más rigurosa de las imágenes y de su contexto. La historia no terminó ahí. Las excavaciones del siglo XX no fueron seguidas de una adecuada ordenación del entorno, y la zona que rodea la villa nunca recibió una intervención integral. En el verano de 2025 comenzaron nuevas investigaciones, descritas como una excavación de legalidad, junto con demoliciones y una recualificación del paisaje circundante. La villa, además, había reabierto sus puertas a los visitantes en 2015. Así que no se trata solo de un yacimiento antiguo. Es un lugar donde la labor de comprender y cuidar el pasado sigue en marcha.