Bienvenido al Museo de la Acrópolis, aquí en la calle Dionisio Areopagita, al pie de la ladera sur de la Acrópolis en Atenas. Tómate un momento antes de entrar, porque lo primero que conviene saber de este lugar es una cuestión de intención. Este es un museo dedicado a un solo yacimiento arqueológico: cada objeto de la colección proviene de la Acrópolis ateniense y sus laderas. Fue creado para albergar los hallazgos de la Roca Sagrada y del suelo bajo ella, y para permitirte leerlos como una única historia continua. Estás a unos 300 metros de los propios monumentos, en el lado sur de la colina, lo suficientemente cerca como para que el Partenón aún domine el horizonte. En el interior, el recorrido del visitante forma un bucle tridimensional. Comienza con la excavación arqueológica bajo el edificio, asciende por las galerías, llega a la sala dedicada al Partenón y luego te trae de vuelta hacia abajo, terminando con las esculturas de los Propileos, el Templo de Atenea Niké y el Erecteion. Piénsalo como un paseo por el tiempo que termina donde comienza la propia colina. En las próximas secciones veremos cómo llegó a existir este museo, cómo fue diseñado y qué pueden decirte los objetos que hay dentro sobre las personas que los tallaron.