Para una experiencia sensorial completa, debes adentrarte en el estrecho Callejón Ross para visitar la fábrica de galletas de la suerte Golden Gate, fundada en 1962. Un dato que sorprende a muchos es que, aunque se sirven en restaurantes chinos de todo el mundo, las galletas de la suerte tal como las conocemos se popularizaron aquí mismo, en California, y no en China. En esta pequeña fábrica, todavía puedes ver a las expertas plegando a mano las galletas calientes antes de que se endurezcan, insertando esos pequeños mensajes de sabiduría o suerte. Como consejo práctico, ten en cuenta que el local es muy pequeño y a veces solicitan una pequeña propina de cincuenta centavos de dólar si deseas tomar fotografías del proceso artesanal. El mejor momento para visitar es al mediodía, cuando el aroma a vainilla fresca inunda todo el callejón y las máquinas están en pleno funcionamiento.