Es curioso, pero este muelle no nació para el entretenimiento. El muelle original, llamado Muelle Municipal y terminado en 1909, fue construido con un propósito mucho más pragmático: transportar tuberías de alcantarillado lejos de la costa. Sin embargo, su éxito como plataforma de pesca fue inmediato. Años más tarde, en 1916, un visionario llamado Charles Looff, famoso por sus carruseles en Coney Island, construyó un segundo muelle justo al lado, el Muelle de Placer de Looff. Durante décadas, estas fueron dos estructuras independientes compitiendo por la atención del público. No fue sino hasta años después que la ciudad las consolidó. Pero la vida del muelle no siempre fue fácil; en los años 70, el ayuntamiento estuvo a punto de demolerlo para construir una isla artificial con un hotel de lujo. Gracias a la movilización ciudadana y al lema Salven el Muelle, hoy podemos caminar sobre estos 1600 pies de historia que han resistido incendios, tormentas masivas y planes de demolición.