Estás en el lugar donde comenzó todo. El Bajo Manhattan no es solo el centro financiero del mundo; es el kilómetro cero de la historia estadounidense. Imagina que bajo tus pies, hace casi cuatro siglos, se extendía una pequeña colonia holandesa llamada Nueva Ámsterdam. Hoy, esa energía colonial se mezcla con el cristal de los rascacielos y el bullicio de millones de personas. Aquí, en la punta sur de la isla, el río Hudson se abraza con el río Este, creando el puerto natural que convirtió a esta ciudad en la metrópolis que ves hoy. Prepárate para caminar por calles estrechas que aún conservan el trazado medieval mientras descubrimos cómo una modesta empalizada de madera se transformó en el famoso Wall Street.