Si te sientes un poco desorientado con las direcciones, no te preocupes, es culpa de la historia. En 1811, se creó el famoso Plan de los Comisionados para organizar Manhattan en una cuadrícula perfecta, pero Greenwich Village ya estaba demasiado desarrollado y sus vecinos eran demasiado tercos para cambiar sus calles. Por eso aquí encontrarás la curiosidad de que la Calle Cuatro Oeste se cruza con la Calle Diez Oeste, algo que no tiene sentido en el resto de la ciudad. Mientras exploras, fíjate en las casas de estilo Federal, que datan de 1790 a mil octocientos treinta y cinco. Se reconocen por sus fachadas de ladrillo rojo, techos con buhardillas y puertas con marcos de piedra sencillos. Un dato práctico: si buscas una vista encantadora, camina hacia la Calle Bedford para ver la casa número 75 y medio, conocida como la más estrecha de la ciudad, con solo 2 metros y medio de ancho. Este laberinto de ladrillos fue también el hogar de la Generación Beat, donde escritores como Jack Kerouac y Allen Ginsberg desafiaron la literatura convencional en los cafés cercanos.