¡Hola! Es un placer acompañarte en este recorrido por el Viejo Quebec, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre murallas de piedra y calles empedradas. Nos encontramos en el corazón de la única ciudad amurallada de América del Norte situada al norte de México, un honor que le valió ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en mil novecientos ochenta y cinco. Al caminar por aquí, no solo estás en una ciudad canadiense; estás en el sitio donde Samuel de Champlain fundó Nueva Francia en mil seiscientos ocho. Te sugiero situarte en la famosa Terraza Dufferin para comenzar. Desde este paseo de madera, siente la brisa del majestuoso río San Lorenzo y observa cómo la ciudad se divide en dos: la Ciudad Alta, donde estamos, y la Ciudad Baja, a los pies del acantilado. Prepárate, porque cada piedra que pises tiene una historia de batallas, comercio y supervivencia que contar.