Bienvenido al corazón de la ciudad de Quebec. Se encuentra en el distrito histórico del Viejo Quebec, un lugar tan bien conservado y culturalmente significativo que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, mejor conocida como U-N-E-S-C-O, lo designó Patrimonio de la Humanidad en mil novecientos ochenta y cinco [2]. Al mirar a su alrededor, notará que esta no parece una ciudad típica de América del Norte. En cambio, se siente como una pieza de la vieja Europa que fue cuidadosamente transportada a través del Atlántico. Este distrito fue fundado en mil seiscientos ocho por el explorador francés Samuel de Champlain, quien estableció una pequeña habitación justo aquí, a orillas del río San Lorenzo [6]. Durante siglos, este acantilado rocoso conocido como Cap Diamant ha servido como un bastión militar estratégico, la capital de la Nueva Francia y la cuna de la civilización francesa en este continente. A medida que avancemos por estas calles empedradas, descubrirá capas de historia que trazan el cambio del dominio francés al británico y la evolución vibrante de una ciudad que continúa prosperando en el siglo veintiuno.