Levanta la vista hacia esa imponente cúpula dorada que domina el horizonte. Estás frente a la Mezquita del Sultán, o Masjid Sultan, el faro espiritual de la comunidad musulmana de Singapur. Aunque se construyó originalmente en 1824, el edificio actual de estilo sarraceno fue diseñado por el arquitecto Denis Santry y se completó en el año 1932. Si te acercas a la base de la gran cúpula, notarás un detalle curioso: un anillo oscuro hecho de culos de botellas de vidrio. Cuenta la historia que, durante su reconstrucción, los musulmanes con menos recursos recolectaron estas botellas para donarlas. El arquitecto las incorporó en el diseño para que cada miembro de la comunidad, sin importar su riqueza, sintiera que había contribuido a la casa de Dios. Es un monumento nacional desde 1975 y un recordatorio de unidad. Recuerda que, si deseas entrar, debes vestir de forma modesta, cubriendo hombros y rodillas; la mezquita suele ofrecer túnicas en la entrada si las necesitas.