¡Hola! Estás frente a uno de los edificios más icónicos del mundo: la Catedral de Santa María del Fiore.[4] [8] Mientras miras hacia arriba, intenta imaginar que esta gigantesca estructura comenzó como un sueño de grandeza de la ciudad de Florencia en el año mil doscientos noventa y seis. En aquel entonces, Florencia quería superar a sus rivales, Pisa y Siena, construyendo el templo más grande de toda la región de Toscana. Diseñada inicialmente por el arquitecto Arnolfo di Cambio, la catedral tardó más de un siglo en terminarse y fue finalmente consagrada en el año mil cuatrocientos treinta y seis. Te encuentras en la cuarta catedral más grande del mundo, con una superficie de ocho mil seiscientos metros cuadrados. Tómate un segundo para sentir el pulso de esta plaza; este edificio no solo es un monumento, es el símbolo de cómo Florencia se convirtió en la cuna del Renacimiento.