Bienvenido a un lugar donde el vapor del pasado todavía flota en el aire. Te encuentras en la plaza de Abbey Churchyard, justo frente a la entrada de las Termas Romanas, en el corazón de la ciudad de Bath. Mientras escuchas estas palabras, imagina por un momento que el bullicio moderno de los turistas se desvanece y es reemplazado por el sonido de las sandalias de cuero sobre la piedra y el murmullo de conversaciones en latín. Estás en el sitio de las únicas fuentes termales naturales en todo el Reino Unido, un santuario que los antiguos romanos llamaban Aquae Sulis. Este complejo no era solo un lugar para lavarse; era un centro social, un hospital y un templo sagrado donde la ingeniería más avanzada de hace dos mil años se encontraba con la fe más profunda. Mira a tu alrededor y nota cómo la arquitectura georgiana de la ciudad parece abrazar estas ruinas, creando un puente perfecto entre la antigüedad y el presente.