Bienvenido a la Royal Mile, la gran ruta procesional que ha servido como el corazón palpitante de Edimburgo durante más de ochocientos años [1]. Se encuentra sobre una característica geológica única llamada 'crag and tail', formada hace más de trescientos millones de años por el retroceso de los glaciares. Esta cresta conecta dos iconos del poder: la fortaleza del Castillo de Edimburgo en la cima de la colina y el Palacio de Holyroodhouse en la base [3, 7]. Aunque la llamamos una milla, la calle mide en realidad uno punto ochenta y un kilómetros, lo que equivale a una milla escocesa, una antigua unidad de medida que era significativamente más larga que la milla inglesa estándar [4, 6]. Al comenzar a caminar, observe cómo la historia de la ciudad está grabada en las piedras bajo sus pies, desde los mercados medievales hasta las sedes modernas del gobierno.