Hola. Bienvenido a las ruinas de Cobá, un tesoro arqueológico sumergido en la selva baja de Quintana Roo. Te encuentras en un lugar privilegiado, rodeado por dos grandes lagunas: la laguna Cobá y la laguna Macanxoc. De hecho, el nombre Cobá significa, según diversas interpretaciones, agua agitada por el viento o agua turbia, una referencia directa a estos cuerpos de agua dulce que permitieron el florecimiento de una de las metrópolis más grandes del mundo maya. A diferencia de otros sitios más compactos, Cobá se extiende por casi setenta kilómetros cuadrados de red urbana, y llegó a albergar a más de cincuenta mil habitantes en su momento de mayor esplendor, aproximadamente entre los años seiscientos y novecientos después de Cristo. Mientras caminas por estos senderos sombreados, imagina que no solo estás en una zona de templos, sino en el corazón de un imperio que controló rutas comerciales vitales en toda la península de Yucatán.