Bienvenido al Vieux Nice, el casco antiguo de Niza, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre fachadas de color ocre y persianas de madera. Estás en lo que los lugareños llaman cariñosamente el Babazouk, un término que surgió en el siglo diecinueve como una adaptación local de la expresión árabe para la puerta del zoco. Mientras caminas por estas calles estrechas, olvida tu mapa y déjate guiar por tus sentidos. Niza no siempre fue francesa; de hecho, fue parte del Ducado de Saboya y del Reino de Piamonte Cerdeña hasta el año mil ochocientos sesenta. Esa profunda conexión con Italia se respira en cada esquina, desde la arquitectura hasta el dialecto nizardeau que aún verás escrito en algunas placas de las calles junto al francés. Estás entrando en un laberinto diseñado no solo para la defensa, sino para mantener la frescura durante los calurosos veranos mediterráneos. Prepárate para descubrir una ciudad que es, en esencia, un museo vivo al aire libre.