La historia de Vieux Nice está llena de mitos fascinantes. La catedral que acabas de ver está dedicada a Santa Reparata, una joven mártir que, según la leyenda, llegó a las costas de Niza en un bote guiado por ángeles después de que su alma tomara la forma de una paloma. Esta historia dio origen al nombre de la famosa Bahía de los Ángeles. Pero no todo es religión; la cultura local tiene un sabor muy terrenal como la Socca. Este famoso plato de Niza es una especie de panqueque hecho con harina de garbanzos, agua y mucho aceite de oliva. Se cuenta que, durante el asedio turco de 1543, los nizardos, liderados por la heroica lavandera Catherine Ségurane, utilizaron sopa de garbanzos hirviendo como arma contra los invasores. Hoy en día, puedes probar esta delicia en puestos históricos como el de Teresa en el mercado, donde se hornea de forma tradicional. No olvides pedirla con mucha pimienta negra; es el toque auténtico que todo local exige antes de dar el primer bocado.