Bienvenido a la Ciudad Medieval de Carcasona, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido hace ochocientos años. Te encuentras frente a la mayor ciudadela fortificada de Europa, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en mil novecientos noventa y siete. Mira a tu alrededor y observa la magnitud de lo que tienes ante ti: un anillo defensivo doble que se extiende por tres kilómetros de longitud y que está custodiado por cincuenta y dos torres imponentes. Estás entrando por la histórica Puerta de Narbona, el acceso principal flanqueado por dos torres gemelas que han vigilado el paso de mercaderes y caballeros durante siglos. Prepárate para caminar por las lizas, el espacio entre las dos murallas, donde la arquitectura militar alcanza su máxima expresión de poder y supervivencia.