Bienvenido al pueblo de New Abbey, donde el horizonte está dominado por los restos esqueléticos y elevados de una de las ruinas más evocadoras de Escocia. Se encuentra ante la Abadía de Sweetheart, un lugar donde las mismas piedras parecen susurrar una historia de profunda devoción [1]. Al observar estos llamativos muros de piedra arenisca de color rojo intenso, note cómo contrastan con el verde esmeralda de los prados circundantes y la mole gris de la colina de Criffel que se alza a lo lejos [1, 3, 6]. Fundado hace más de setecientos cincuenta años, este lugar suele considerarse una prueba de fuego para el corazón: sus orígenes pueden resultarle profundamente románticos o ligeramente inquietantes [1]. Curiosamente, aunque el pueblo se llama New Abbey (Abadía Nueva), fue en realidad el último monasterio cisterciense establecido en suelo escocés, fundado en el año mil doscientos setenta y tres como una "casa hija" de la antigua Abadía de Dundrennan, situada cerca [2, 8]. Sígame mientras nos adentramos en una historia donde la vida, la muerte y la arquitectura están inextricablemente unidas.