Se encuentra usted en la base de la fortificación alpina más grande de Europa, un lugar del que a menudo se habla como la Gran Muralla de los Alpes [1]. Extendiéndose por más de tres kilómetros a lo largo de la escarpada ladera del valle del Chisone, el Fuerte de Fenestrelle cubre la asombrosa cifra de uno coma tres millones de metros cuadrados [1]. No es solo un edificio, sino una cadena masiva de tres fuertes principales y múltiples reductos unidos por kilómetros de muros de piedra [2]. Construida por la Casa de Saboya entre mil setecientos veintiocho y mil ochocientos cincuenta, esta estructura fue diseñada para ser un escudo impenetrable para la ciudad de Turín contra la invasión francesa. Al mirar hacia las cumbres, es testigo de una proeza de ingeniería que tardó ciento veintidós años en completarse.