Te encuentras en el escarpado borde de la costa conocida como la Costa de las Leyendas, contemplando un pequeño islote de seis hectáreas que alberga un logro monumental de la ingeniería marina. El faro de la Isla Vierge no es solo una señal luminosa más; es oficialmente el faro de piedra tallada más alto de todo el mundo, alcanzando los ochenta y dos coma cinco metros de altura. Mientras observas desde la orilla de Lilia en Plouguerneau, notarás dos torres distintas situadas una al lado de la otra. Una es una torre blanca, cuadrada y más corta de mediados del siglo XIX, y la otra es el gigante oscuro erigido a comienzos del siglo XX que se ha convertido en el símbolo icónico del norte de Finisterre.