Dentro de la iglesia encontrará la joya de la corona de la abadía: 72 metros cuadrados de mosaicos policromados en el suelo, creados hacia 1124,. Se encuentran entre los mosaicos medievales más importantes de Francia, únicos por su escala y maestría artística,. Si observa de cerca el ábside central, verá un vibrante universo de teselas rojas, blancas y negras que representan bestias fantásticas como grifos, dragones y centauros, junto con motivos geométricos que sugieren una fuerte influencia bizantina u oriental,. Durante mucho tiempo, estos tesoros estuvieron ocultos bajo los escombros, para ser redescubiertos en 1898,. Como indicación práctica, tenga en cuenta que la iglesia es un lugar de oración activo; normalmente se permite a los visitantes ver los mosaicos entre las 15:00 y las 17:00 horas, ya que la iglesia suele cerrar para las tareas del mediodía de los monjes y vuelve a abrir para los cantos de la tarde,.