Bienvenido al Castillo de Montearagón. Al observar estos robustos muros marrones encaramados en lo alto de esta colina solitaria, está presenciando uno de los emplazamientos más estratégicos en la historia del Reino de Aragón. Se encuentra actualmente a pocos kilómetros al este de la ciudad de Huesca, en el tranquilo municipio de Quicena, en un lugar que ha vigilado las llanuras durante casi mil años. Esta fortaleza no se construyó por mero espectáculo; nació de una necesidad real a finales del siglo XI, cuando el rey Sancho Ramírez decidió reconquistar la cercana ciudad de Huesca del dominio musulmán. Imagine las colinas repletas de soldados y el aire denso por la anticipación de un reino que se estaba forjando. Desde este punto privilegiado, ya puede sentir la presencia dominante que este castillo tuvo una vez sobre toda la región de la Hoya de Huesca.