Bienvenido al Faro de Melilla, un centinela impresionante encaramado en lo alto de los escarpados acantilados de Melilla La Vieja. Se encuentra usted dentro de uno de los conjuntos histórico-artísticos más singulares de España, con vistas al vasto azul profundo del Mar de Alborán. Este faro es más que una simple ayuda a la navegación; es un símbolo de la resistencia de la ciudad, construido sobre las altas murallas del Baluarte del Bonete. Al mirar a su alrededor, notará la mezcla de fortificación militar y elegancia marítima. Este lugar ha guiado a navegantes durante milenios, desde los antiguos comerciantes fenicios hasta los modernos ferris que ve entrar en el puerto más abajo. Tómese un momento para respirar el aire salado y sentir la importancia estratégica de este punto elevado, que representa el extremo más septentrional de la herencia española en el continente africano.