Bienvenido al Pucará de Tilcara, una poderosa ciudadela de piedra que ha vigilado la Quebrada de Humahuaca durante casi novecientos años [1][3]. Al estar hoy aquí, en la provincia de Jujuy, se encuentra a unos dos mil cuatrocientos sesenta y cinco metros sobre el nivel del mar [5]. Tómese un momento para mirar a su alrededor. Este sitio fue elegido estratégicamente por el pueblo omaguaca debido a su ubicación privilegiada sobre el Río Grande y el cruce de antiguas rutas comerciales [1][3]. En lengua quechua, la palabra pucará significa fortaleza [1][2], pero como descubrirá, era mucho más que un simple puesto de vigilancia militar. Era una ciudad próspera, un centro religioso y un símbolo de resistencia. Al comenzar su caminata por estos senderos reconstruidos, sienta el aire seco de la montaña y observe las escarpadas cumbres de los Andes que lo rodean. Está entrando en un paisaje que ha sido testigo de diez mil años de historia humana, reconocido hoy como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO [3]. Deje que los susurros del viento a través de los cactus gigantes lo guíen de regreso a una época en la que estas colinas estaban llenas de los sonidos de una bulliciosa capital andina.