Bienvenidos al extremo sur de la isla histórica de Lübeck, donde el edificio de piedra a gran escala más antiguo de la ciudad se alza con serena majestuosidad. Se encuentra ante la Catedral de Lübeck, una estructura que ha anclado este horizonte durante más de ochocientos cincuenta años [1.2]. Al mirar sus agujas gemelas que alcanzan los ciento catorce metros de altura, está viendo dos de las famosas 'siete torres' que definen a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO [1.2][1.3]. A diferencia de la bulliciosa plaza del mercado cerca de la iglesia de Santa María, los terrenos de la catedral aquí en Domkirchhof ofrecen una atmósfera más serena, casi monástica. Tómese un momento para sentir el peso de la historia en estos ladrillos rojos. Esta catedral no era solo un lugar de culto; era la sede del poder de los obispos de Lübeck y un símbolo del estatus temprano de la ciudad como potencia báltica. Ya sea que esté en el patio bañado por el sol o cruzando las pesadas puertas, está siguiendo los pasos de duques, mercaderes y supervivientes de algunas de las épocas más turbulentas de la historia [1.4][1.7].