Se encuentra en lo profundo del bosque de Kermeter, parte del impresionante Parque Nacional Eifel, en la histórica Abadía de Mariawald [1]. Mientras observa las paredes blancas y el tranquilo patio, intente imaginar los siglos de silencio que alguna vez definieron este lugar. Fundado originalmente como un priorato cisterciense en mil cuatrocientos ochenta y seis, este sitio fue elegido precisamente por su aislamiento, un lugar donde los monjes pudieran vivir bajo el lema de 'Ora et Labora' o 'Reza y Trabaja' [1][2]. El aire aquí se siente diferente, ¿verdad? Fresco, puro y con el aroma de robles centenarios. Se encuentra físicamente en el único antiguo monasterio trapense de Alemania, ubicado aproximadamente a cuatrocientos diecisiete metros sobre el pueblo de Heimbach [3]. Aunque los monjes se han marchado recientemente, la energía espiritual y el peso histórico de sus setecientos años de presencia aún resuenan en cada piedra y sombra.